El día que se cae la luz, se cae todo lo demás
Lo que de verdad necesitas tener —y pensar— para seguir adelante cuando el sistema falla
El lunes 28 de abril de 2025, a las 12:33 del mediodía, España y Portugal se quedaron sin luz. No fue un ataque ni un fenómeno exótico: fue una red eléctrica que dejó de sostener a un país entero. Durante horas, millones de personas descubrieron algo que casi nadie había puesto en un plan: cuando se va la electricidad, se van también los pagos, las comunicaciones, el transporte y, poco después, la tranquilidad.
Las autoridades de todo el mundo llevan tiempo pidiendo lo mismo: tener lista una mochila o un kit para las primeras 72 horas. Es un buen consejo. Pero es incompleto, porque trata una lista de objetos como si fuera un plan. Este artículo no es una guía de supervivencia ni una invitación al miedo. Es una reflexión, con datos oficiales, sobre qué riesgos son reales, cuáles son raros pero enormes, y qué conviene tener y decidir de antemano para seguir adelante.
Sin luz, la reacción instintiva es una vela. Los bomberos de EE.UU. (USFA/FEMA) recomiendan linternas de pilas: la vela agrega un riesgo de incendio justo cuando los servicios de emergencia están saturados. Foto: Sixteen Miles Out / Unsplash.
−55%
en los pagos con tarjeta en comercios durante el apagón ibérico: −73% en transporte ferroviario y −63% en restauración (Banco de España, Revista de Estabilidad Financiera, otoño 2025)
Uno
La cadena que se rompe: energía, dinero, comunicaciones, comida
El apagón ibérico dejó una fotografía muy nítida de cómo funcionan nuestras dependencias. Según CaixaBank Research, el consumo de los hogares españoles cayó 34% ese día y el impacto económico se estimó en menos de 400 millones de euros: una cifra “pequeña” porque duró horas, no semanas. Pero lo revelador está en la conducta: solo 39% de los españoles tenía efectivo en casa, y en los días posteriores los retiros en cajeros se dispararon más del doble. La gente se preparó después, no antes.
Esa es la lección que casi nunca se menciona. No se rompe una cosa: se rompe una cadena. Sin electricidad fallan los datáfonos y los cajeros; sin pagos, no puedes comprar lo poco que sí está abierto; sin red móvil, no puedes avisar ni informarte; y sin agua o comida almacenada, el problema deja de ser un inconveniente. Una mochila resuelve el último eslabón. No resuelve la cadena.
Dos
Los riesgos dependen de dónde vives
La pregunta correcta no es “¿qué va a pasar?”, sino “¿qué me puede pasar a mí, donde vivo?”. En México la respuesta tiene nombre y fecha.
Sismos. El de 1985 dejó una cifra oficial de 3,192 víctimas, aunque estimaciones recogidas por EFE hablan de unos 40,000 muertos: una brecha que muestra lo difícil que es contar un desastre. El de 2017 cobró más de 330 vidas. Y un matiz que conviene decir: el Cenapred explica que septiembre no concentra más sismos grandes; las coincidencias del 19 de septiembre (1985, 2017, 2022) son eso, coincidencias. Los temblores no tienen calendario: la preparación tampoco debería tenerlo.
Erupción en Acatenango, Guatemala. En México, el Popocatépetl está a unos 70 km de la Ciudad de México y es vigilado de forma permanente por el Cenapred con su semáforo de alerta volcánica. Foto: Caitlin Wynne / Unsplash.
Volcanes. Alrededor de 25 millones de personas viven en un radio de 100 kilómetros del Popocatépetl, que desde 1994 volvió a la actividad tras casi siete décadas de quietud. En 2023 llegó a Amarillo Fase 3, el escalón previo al rojo. No es una predicción de erupción mayor: es una razón para saber cuál es tu ruta, tu refugio y qué significa cada color del semáforo.
Clima extremo. En octubre de 2023, el huracán Otis pasó de tormenta tropical a categoría 5 en cuestión de horas y golpeó Acapulco con vientos sostenidos de 270 km/h: la Organización Meteorológica Mundial lo describió como uno de los ciclones de intensificación más rápida registrados. Dejó 51 muertos según cifras oficiales y 47 municipios con declaratoria de desastre. El margen para reaccionar se acortó a horas. A escala global, 2024 fue el primer año calendario con un promedio 1.55 °C por encima del nivel preindustrial (OMM), y los 11 años más cálidos jamás medidos ocurrieron entre 2015 y 2025.
25 millones
de personas viven a menos de 100 km del Popocatépetl, uno de los volcanes más vigilados —y potencialmente más peligrosos— del mundo (Cenapred)
Tres
Lo raro pero enorme: tormentas solares y meteoros
Hay riesgos de baja probabilidad y alto impacto que merecen una conversación adulta: ni negación ni pánico.
Una aurora boreal es la parte visible de una tormenta geomagnética. En mayo de 2024, una tormenta de nivel máximo (G5) produjo auroras visibles hasta México. Foto: Vincent Guth / Unsplash.
Tormenta solar. En marzo de 1989, una tormenta geomagnética apagó la red de Hydro-Québec en unos 90 segundos y dejó a 6 millones de personas sin electricidad durante 9 horas. En mayo de 2024 se registró la primera tormenta de nivel máximo (G5) desde 2003: no causó apagones masivos, pero degradó señales de GPS y comunicaciones por radio, y las auroras se vieron hasta México. Un estudio de Lloyd’s de 2013 estimó que un evento tipo Carrington (el de 1859, el mayor registrado) costaría entre 0.6 y 2.6 billones de dólares solo en Estados Unidos. Las estimaciones de frecuencia varían: desde una vez cada 100–200 años hasta eventos mayores cada 500 años en registros de hielo. Lo que los ingenieros señalan es que la parte lenta no es el cielo, sino la reparación: los transformadores de gran tamaño no se compran en una tienda.
La mayoría de los asteroides capaces de destruir una ciudad sigue sin catalogarse. Foto: Alexandru-Bogdan Ghita / Unsplash.
Meteoros y asteroides. El 15 de febrero de 2013, un meteoroide de unos 18 a 20 metros explotó sobre Cheliábinsk, Rusia, con una energía de unos 500 kilotones: más de 1,400 personas resultaron heridas, sobre todo por vidrios rotos, y nadie lo vio venir. En 2025, el asteroide 2024 YR4 llegó a tener cerca de 3% de probabilidad de impacto antes de que nuevas observaciones lo descartaran para la Tierra (quedó en 0.0011%). Según estimaciones citadas por Gulf News a partir de funcionarios de la NASA, más de 15,000 de los unos 25,000 objetos de 140 metros o más, capaces de devastar una ciudad, siguen sin rastrearse. La buena noticia: en 2022, la misión DART demostró que desviar un asteroide es posible. La mala: solo se puede desviar lo que se detecta con años de anticipación.
¿Qué se hace con esto? Honestamente, casi nada distinto. Ni una tormenta solar ni un meteoro exigen un kit especial: exigen lo mismo que un sismo o un apagón. Esa es la clave de este artículo.
6 millones
de personas sin electricidad durante 9 horas por una tormenta solar en Quebec, 1989. La de mayo de 2024 fue la primera de nivel G5 desde 2003 (NOAA / USGS)
Cuatro
El riesgo invisible: tus datos y tu dinero digital
No todo lo que se cae hace ruido. Según Fortinet, México recibió 40,600 millones de intentos de ciberataque en el primer semestre de 2025 y unos 58,100 millones en todo el año, el segundo país más atacado de América Latina. Conviene leerlo con rigor: son intentos, no ataques exitosos, y la mayoría la frena la infraestructura. Pero el patrón que importa es otro: las brechas reales casi siempre empiezan en una persona, un archivo sin cifrar o un respaldo olvidado. En una crisis, el daño digital se suma al físico: sin acceso a tus cuentas, claves o documentos, recuperarte es más lento.
Cinco
Lo que de verdad necesitas: un kit “para cualquier riesgo”
El principio común a todas las amenazas: autosuficiencia en las primeras horas, cuando los servicios de emergencia están saturados. Foto: Beau Carpenter / Unsplash.
La Comisión Europea pidió en marzo de 2025 que cada hogar pueda autosostenerse al menos 72 horas. En México, el Cenapred y Protección Civil recomiendan la misma ventana, y la Ciudad de México lanzó en septiembre de 2025 el programa “Mi Mochila de Vida”. La razón es práctica: en las primeras 72 horas la respuesta oficial puede tardar por caminos dañados, redes saturadas o servicios sobrecargados.
Estas son las piezas que cubren casi todos los escenarios anteriores, ordenadas por la cadena que rompen:
| Eslabón | Qué tener | Por qué |
|---|---|---|
| Agua y comida | Al menos 2 litros de agua por persona al día y alimentos no perecederos para 3 días | Es el eslabón que sí cabe en una mochila |
| Energía y luz | Linterna de pilas (no velas), radio de pilas o manivela, power bank cargado | Sin red móvil, la radio sigue informando |
| Dinero | Efectivo en billetes y monedas pequeñas | Sin luz, tarjetas y cajeros no funcionan (−55% en el apagón ibérico) |
| Documentos y datos | Copias de identificación, escrituras, pólizas y cartilla de salud, en físico y en un respaldo digital cifrado; contactos en papel | Acreditar identidad y bienes si se pierden los originales |
| Salud | Botiquín y medicamentos de uso continuo para varios días | Las farmacias también se quedan sin sistema |
| Plan | Punto de reunión, rutas de salida y quién llama a quién | El kit no sirve si nadie sabe qué hacer con él |
Una advertencia honesta: algunos especialistas recuerdan que 72 horas son un mínimo y que, ante crisis mayores, harían falta dos semanas o más. Y otros señalan algo igual de importante: mucha gente ni siquiera puede costear la despensa diaria, así que exigirle una reserva abultada es poco realista. Por eso la preparación no debe ser un ejercicio de privilegio ni de miedo. Se arma poco a poco: un artículo por semana basta.
Seis
La reflexión: preparar no es temer, es decidir antes
Detrás de todos estos riesgos —un apagón, un sismo, un huracán, una tormenta solar, un ataque informático— hay una misma pregunta incómoda: ¿de qué depende todo lo demás? Los sistemas modernos son eficientes precisamente porque eliminan redundancias. Y lo que elimina redundancia crea puntos únicos de falla: una sola red eléctrica, una sola forma de pago, una sola cadena de suministro.
Pensar así no es pesimismo: es lo que hace cualquier organización seria cuando habla de continuidad. Es el mismo ejercicio en una casa y en una empresa: identificar qué no puede fallar, quién decide si falla, qué se hace en las primeras horas y quién sabe dónde está lo necesario. La diferencia entre una crisis manejable y una catástrofe casi nunca es la magnitud del evento; es si alguien decidió, con calma y antes, cómo se iba a responder.
- Conoce tu riesgo local: sismos, volcán, huracanes o inundaciones, según donde vivas. El riesgo de un meteoro no cambia lo que haces; el de un sismo sí.
- Protege la cadena, no solo el último eslabón: agua y comida, luz y radio, efectivo, documentos y datos, un plan con tu gente.
- Empieza hoy con algo pequeño: una linterna con pilas, efectivo en billetes chicos y un respaldo de tus documentos son menos de una tarde.
- Si diriges una empresa, hazte la misma pregunta a escala: ¿qué pasa si mañana no hay luz 24 horas, cae tu proveedor principal o se cae tu sistema de pagos? Si la respuesta tarda más de 30 segundos, ya sabes por dónde empezar.
Los apagones, los temblores y los huracanes no avisan con calendario. Lo único que sí podemos elegir es en qué estado nos encuentran.
¿Qué pasaría en tu casa —y en tu empresa— si mañana no hay luz durante 24 horas?
Fuentes: Comisión Europea, Preparedness Union Strategy (marzo 2025) · Cenapred y Protección Civil: recomendaciones de mochila de emergencia de 72 horas; programa “Mi Mochila de Vida” (CDMX, septiembre 2025) · Banco de España, Revista de Estabilidad Financiera n.º 49 (otoño 2025) y blog “¿Cómo pagamos cuando todo se apaga?” · CaixaBank Research, valoración del impacto económico del apagón (5 de mayo de 2025) · EFE (abril 2026), sobre el efectivo y el apagón · Telemundo/EFE (septiembre 2026), sismos de 1985 y 2017 · Cenapred/UNAM, sobre la distribución de sismos · Cenapred, semáforo de alerta volcánica del Popocatépetl · OMM, Estado del Clima Global 2024 y actualización 2025 · Infobae (octubre 2026) y OMM sobre el huracán Otis · NOAA, USGS y Lloyd’s/AER (2013) sobre tormentas geomagnéticas · NASA/CNEOS y ESA sobre el asteroide 2024 YR4 · Gulf News, citando a la oficial de defensa planetaria de la NASA · Fortinet / FortiGuard Labs, panorama de amenazas 2025 · USFA/FEMA, recomendación de linternas en lugar de velas · Business Insider, opinión de especialistas sobre reservas superiores a 72 horas.
Jorge Mercado · #JMCoach
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