lunes, 19 de octubre de 2026

La receta existe, el medicamento existe; falta el camino

Manos con una receta médica frente al mostrador de una farmacia
Manos con una receta médica frente al mostrador de una farmacia
La receta existe, el medicamento existe; falta el camino · 

Un padre llega a la farmacia con una receta en la mano y una hija que no puede esperar. El medicamento existe. El médico lo recetó. El dinero para pagarlo, público o privado, también existe. Pero entre esas tres cosas no hay camino, y es en ese último metro donde se pierde el tratamiento.

La escena se repite en farmacias de hospital y de barrio: el mostrador, la receta, y una frase que muchos pacientes conocen de memoria: "no hay, regrese la próxima semana". Mientras tanto, la enfermedad no espera la próxima semana.

21,229 reportes de receta no surtida registró el IMSS en 11 meses, entre noviembre de 2024 y octubre de 2025. Solo 47% se cerró con el medicamento entregado. Detrás de cada folio hay una persona que volvió a casa sin su tratamiento.

Este artículo no es de partidos. El camino del medicamento lo recorren muchos: quien compra, quien fabrica, quien distribuye, quien vende y quien receta. Y los hallazgos de las autoridades muestran que en cada eslabón ha habido fallas de experiencia, de control y, en casos probados, prácticas indebidas. Aquí va una radiografía con cifras oficiales, en lo público y en lo privado, y una salida que no requiere nada exótico: ver, mover y comprar bien, con tecnología al servicio de la gente y no al revés.

Cuando dos fuentes serias dan números distintos, te pongo los dos. Los datos son de octubre de 2026.

Lo que dicen los números: dos verdades que conviven

Estantes de una farmacia con cajas de medicamento
Un promedio de 97% no le avisa a quien cae en el 3% · 

La versión oficial habla de avance y la que se vive en la farmacia habla de faltantes. Las dos traen números detrás.

Qué se mideCifraQuién lo reporta
Surtimiento de recetas en el IMSS, marzo de 202697.6%IMSS, conferencia del 31 de marzo (Animal Político)
Abasto en las 766 farmacias del ISSSTE97%ISSSTE, misma conferencia
Piezas entregadas por proveedores al IMSS frente a lo solicitado, al 28 de nov. de 202570%Plataforma de monitoreo de la Secretaría de Salud, citada por Animal Político
Entrega de proveedores a IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar e institutos nacionales73%La misma plataforma
Reportes de receta no surtida en el IMSS, nov. 2024 a oct. 202521,229, de los cuales 47% se cerró con medicamento entregadoIMSS, vía El Financiero

Las dos versiones pueden ser ciertas a la vez. Un promedio de 97% no le avisa a quien cae en el 3% restante. El propio gobierno lo reconoce: en marzo de 2026 admitió un margen cercano a 3% de desabasto, y reconoció que en algunos casos hay proveedores que no han entregado.

Hay avance, y conviene decirlo. Según el colectivo Cero Desabasto, las recetas no surtidas efectivamente en el IMSS bajaron de 22 millones en 2021 a 4.3 millones en 2023 (Expansión). Y la compra consolidada 2027-2028 adjudicó 626 de 766 claves, 82%, con unos 84,000 millones de pesos; la compra anterior había adjudicado 39% de las partidas (Expansión). El fallo fue el 25 de septiembre de 2026 y los contratos arrancan en enero de 2027.

Lo que encontró la autoridad. En la compra consolidada 2025-2026, la Secretaría Anticorrupción detectó 13,000 millones de pesos de sobrecosto en 175 claves y declaró nula la licitación en abril de 2025. Ese mes informó que investigaba al menos 59 empresas de esa licitación: 16 sin los registros sanitarios de lo que ofertaron y otras por incumplir contratos o presentar información falsa. Confirmó anomalías en 650 claves, una empresa inhabilitada y participantes que ni siquiera eran farmacéuticas, sino inmobiliarias o del sector combustibles (Expansión). Y la Auditoría Superior de la Federación detectó en la Cuenta Pública 2024 pagos del IMSS por medicamentos sin acreditar su recepción o los requisitos sanitarios (El Imparcial).

Nada de esto es un veredicto sobre personas: son hallazgos de la autoridad, con investigaciones abiertas. Pero dibuja un problema de fondo: oferentes sin el perfil ni el registro para surtir medicamentos, y un control que llegó después del fallo, no antes.

No es un solo eslabón: todos han fallado

Almacén de distribución con tarimas y mercancía
Concentrar la decisión, en cualquier mano, dejó a oscuras el camino 

Los últimos veinte años enseñan que concentrar el poder de fabricar, distribuir o comprar ha fallado de formas distintas y con el mismo resultado: la receta sin surtir, y el paciente o el erario pagando de más. Cuatro ejemplos documentados por autoridades:

  • En los laboratorios (2003-2006). La autoridad de competencia sancionó por prácticas monopólicas absolutas a empresas que se repartían contratos del IMSS: seis farmacéuticas y ocho personas físicas en el caso de la insulina y su material de aplicación, con multas de unos 151 millones de pesos, y otro caso con Baxter, Fresenius, Eli Lilly y Pisa en insulina humana y soluciones intravenosas, donde el IMSS estimó sobreprecios de 622.7 millones de pesos. En la investigación, la autoridad encontró que las personas ligadas a las empresas llamaban y se reunían días antes de las licitaciones y que todas estaban vinculadas a la Comisión de Abasto de Canifarma. La Suprema Corte avaló la legalidad de la investigación en 2015 y ordenó recalcular las multas (El Financiero; La Jornada). Conviene precisar: lo sancionado fueron las empresas y las personas, no la cámara como institución.
  • En la distribución (2006-2016). En agosto de 2021, la COFECE multó con 903.5 millones de pesos a Marzam, Casa Saba, Fanasa, Nadro y Almacén de Drogas, y a 21 personas físicas, por prácticas monopólicas absolutas en la distribución al mercado privado. Acordaron no abastecer farmacias en días como Viernes Santo y Día de Muertos, limitar lo surtido a ciertas farmacias según sus cuentas por pagar y homologar descuentos máximos. El precio en farmacia subió 3.66% entre febrero de 2011 y agosto de 2013, y la autoridad estimó un daño de 2,359 millones de pesos a los consumidores (El Financiero). En 2025, la prensa reportó que un juez federal confirmó la responsabilidad de varias distribuidoras y que la COFECE busca que la reparación llegue al IMSS-Bienestar (vLex).
  • En una agencia internacional (2021-2022). Para quitarle poder a los intermediarios, la compra se encargó a la UNOPS. La ASF halló que el IMSS pidió 1,149 claves de medicamentos: solo 662 se adjudicaron por la UNOPS y 389 por compras directas del Insabi, y el convenio no cubrió la demanda de los hospitales públicos (Expansión).
  • En una empresa del Estado (2025). La primera compra consolidada de Birmex adjudicó 39% de las partidas y terminó anulada por la Secretaría Anticorrupción. Para la siguiente se cambiaron las bases, con reglas nuevas para evitar la corrupción y el incumplimiento de proveedores (Expansión).

El patrón se repite: cada eslabón, cuando concentró la decisión, la usó en su favor o la dejó a oscuras. Ninguno permitió que el médico, el auditor o el propio paciente vieran, casi en tiempo real, qué se pidió, qué llegó y a qué precio. Y no es solo cuestión de reglas: operar este camino exige experiencia en regulación sanitaria, cadena fría, inventarios y entregas, y esa experiencia no se improvisa en una licitación.

Por eso no escribo esto para señalar a un sector ni a un gobierno. Cambia quién se beneficia del sistema roto; lo que no cambia es que el paciente sigue sin su medicina. La arquitectura, es decir quién ve qué y cuándo, pesa más que el nombre de quien compra, fabrica o distribuye.

El mercado privado: la misma enfermedad, otra factura

Pasillo de un hospital
Donde nadie ve el precio antes del servicio, todo puede crecer 

Quien paga un seguro de gastos médicos también sufre la opacidad, solo que la ve en la prima y en la cuenta del hospital. En México solo unos 14.5 millones de personas, cerca de una de cada diez, tienen seguro de gastos médicos mayores (La Razón).

  • Costos que corren más que todo lo demás. La AMIS, citando estudios de WTW y Aon, señala que los costos médicos privados crecen entre 14% y 16% al año, contra una inflación general cercana a 4% (Forbes México).
  • Siniestros que no paran. En 2024 el seguro de gastos médicos pagó 117,000 millones de pesos en siniestros, con una siniestralidad de 74% (misma fuente). En el primer trimestre de 2026, las aseguradoras pagaron 35,518 millones por gastos médicos, salud y accidentes personales, 17.7% más que un año antes (El Cronista).
  • Primas que se van arriba. A inicios de 2026 subieron entre 20% y 75%, según un análisis de la plataforma Welbe Care, y algunas aseguradoras llegaron a 60% en mayores de 65 (El CEO).
  • Quejas sin respuesta. En el tercer trimestre de 2025, solo 14% de las quejas contra aseguradoras se resolvió a favor del usuario (Expansión).

La raíz que señalan tanto aseguradoras como agentes es la falta de transparencia en los precios hospitalarios y la negativa de algunos hospitales a dar tarifas preferenciales (El Universal). La AMIS también ha advertido sobre falsos gestores que inflan los costos de atención entre 20% y 30%, según se cita en un exhorto del Congreso de Nuevo León (Congreso de Nuevo León). En septiembre de 2026, la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados discutió una reforma para transparentar tarifas hospitalarias, limitar alzas de primas y permitir cambiar de aseguradora sin perder antigüedad (Expansión).

Seamos precisos, porque aquí es fácil exagerar. No encontré una auditoría pública ni una resolución de autoridad que pruebe corrupción en hospitales privados. Lo documentado es opacidad de precios, costos que crecen tres o cuatro veces la inflación e intermediarios que inflan reclamaciones. Algunos legisladores hablan de abusos entre aseguradoras y hospitales: es una acusación política, no una sentencia. Y los hospitales tienen su versión, que incluye tecnología, insumos y personal; la propia AMIS reconoce que parte de la inflación médica viene de la innovación. Falta oír esa versión con claridad.

Lo que sí está claro es el terreno: donde nadie ve el precio antes de usar el servicio, cualquier cosa puede crecer.

La gente: lo que paga quien no tiene opción

Persona mayor con sus medicinas sobre la mesa
Cuando el camino se rompe, alguien paga el tramo que falta 

Cuando el camino se rompe, alguien paga el tramo que falta, y casi siempre es la familia. Según la OCDE, en Health at a Glance 2025, México gasta 1,588 dólares por persona en salud, contra 5,967 del promedio de la organización (OCDE). Esa diferencia no se queda en el presupuesto: aterriza en el bolsillo.

4 de cada 10 pesos del gasto total en salud en México salen directo del bolsillo de los hogares, el doble del promedio de la OCDE, que ronda 20%. Dato OCDE con base 2019, el último comparable que verifiqué.

Las cifras recientes van en la misma dirección:

  • Entre 2022 y 2024, el gasto de bolsillo en salud aumentó 7.9% en términos reales y llegó a un promedio de 6,421 pesos al año por hogar, según el CIEP citado por Animal Político.
  • La población sin acceso a servicios de salud pasó de 16.2% en 2018 a 34.2% en 2024: de 20.1 a 44.5 millones de personas. El gasto público en salud para 2026 es de 2.6% del PIB, lejos del 6% mínimo que recomiendan la OMS y la OPS, según Fundar (Expansión).
  • Animal Político documentó que en 2022 los pacientes gastaron 39% más en comprar medicinas que en 2018, por no poder surtir sus recetas en hospitales públicos (mismo reportaje).

Detrás de cada porcentaje hay una decisión doméstica que no se ve en ninguna gráfica: comprar la caja de medicina o completar la semana. Un sistema que obliga a elegir entre las dos cosas no está fallando en logística. Está fallando en confianza.

La salida: tres peldaños de simplicidad

Repartidor entregando un paquete en la puerta de una casa
Que el medicamento llegue a quien lo necesita ·

La salida no empieza comprando tecnología. Empieza con tres preguntas que cualquier paciente entiende: ¿hay?, ¿llega?, ¿a qué precio? Cada una es un peldaño, y se puede empezar a subir sin esperar a que otro resuelva el anterior.

1
Ver
¿Hay? Existencias, precios y lotes a la vista.
2
Mover
¿Llega? Cadena fría, entrega y pago por resultado.
3
Comprar y probar
¿A qué precio? Alertas antes del fallo.

Cada peldaño responde una pregunta del paciente y se apoya en algo que ya existe en México.

1. Ver: ¿hay?

  • Un tablero único de existencias y demanda por clave, almacén y farmacia, visible para quien receta, quien compra y quien audita.
  • Precio pagado y precio de referencia por clave, públicos. En hospitales, el precio a la vista antes del servicio.
  • Rastreo por lote con código QR: el paciente comprueba origen y caducidad desde su teléfono.
  • Ya hay piezas: la Secretaría de Salud tiene una plataforma que monitorea las entregas de los proveedores, y el ISSSTE mueve faltantes con transferencias entre farmacias (Animal Político).

2. Mover: ¿llega?

  • Entrega con cadena fría a domicilio o en un punto cercano para el paciente crónico, disparada por la receta electrónica.
  • Pago por resultado, como tratamientos completados y hospitalizaciones evitadas, y no solo por piezas entregadas.
  • Ya hay lógica: IMSS-Bienestar reporta 162 millones de medicamentos entregados por sus Rutas de la Salud y 3,550 rutas establecidas (Excélsior). El siguiente paso es medir, ruta por ruta, qué llega y cuándo.

3. Comprar y probar: ¿a qué precio?

  • Compra con demanda real y con tiempo. La de 2027-2028 se inició con anticipación, y eso da a los laboratorios margen para producir y entregar (Expansión).
  • Alertas automáticas antes del fallo: un solo postor, empresas vinculadas entre sí, precios fuera del rango de referencia, empresas sin registro sanitario. Son las mismas señales que la autoridad encontró después, en 2025.
  • Un termómetro externo: el Observatorio Regional de Precios de Medicamentos de la OPS compara precios de fuentes oficiales de 21 países (OPS).

En el mercado privado, la misma escalera. La propia AMIS pide transparencia de costos al paciente, actualización de precios de referencia de insumos, modelos de pago basados en eficiencia clínica, interoperabilidad y participación obligatoria de las aseguradoras en el comparador de coberturas y precios de la CONDUSEF (Forbes México). Ver, mover y probar: lo público y lo privado necesitan lo mismo.

La tecnología es el medio, no el héroe. El héroe es un proceso tan simple que cualquiera pueda explicarlo sin dudar y cualquiera pueda auditarlo.

Un caso que ya lo probó

Persona con una tableta revisando inventario en un almacén
El camino entre el medicamento y la persona se puede construir y medir ·

Esta parte es personal, y por eso la separo de los datos oficiales. A finales de los años 90, un padre no encontró en ninguna farmacia el medicamento de especialidad que necesitaba su hija. El producto existía, el médico lo había recetado y el dinero estaba. Faltaba el camino entre las tres cosas. Ese hueco, que el modelo de volumen de la época no atendía, se llenó con un 01800, una plataforma propia, cadena fría y un equipo con actitud resolutiva. Participé más de una década en construirlo.

No era una farmacia: era el camino entre el medicamento y la persona. Integró programas de más de 60 laboratorios, 10 aseguradoras con validación de cobertura al momento del despacho y 4 bancos e instituciones de salud. Como nada del mercado servía, se construyó un CRM, un ERP, un almacén con zonas de cadena fría, un sistema de rutas y un tablero de datos propios.

Indicador de la operaciónAntesDespués
Ventas anuales30 millones de pesos250 millones de pesos
Costos operativos28%16%
Días de cobranza9825
Diferencia de inventario18%0.2%
Entrega institucional4 días1 día

Son indicadores internos de esa operación, no un estudio externo. Los pongo porque muestran algo que no depende de la moda tecnológica: cuando el proceso es simple y se mide todo, el costo baja, el paciente recibe y el dinero se mueve.

Hoy lo que entonces exigía construir cada pieza desde cero, como receta electrónica, pagos digitales, rastreo y analítica, ya existe en buena parte. Lo que falta no es inventar. Es conectar, con alguien que haya operado cada eslabón y sepa dónde se rompe.

Para quien tiene el poder de decidir

Si compras o regulas.

  • Publica por clave lo comprado, lo entregado y el precio pagado, para que el ciudadano y el auditor lo vean al mismo tiempo que tú.
  • Corre alertas automáticas antes de cada fallo: un solo postor, empresas vinculadas, falta de registro sanitario.
  • Mide al proveedor por lo que entrega a tiempo, no solo por lo que gana. A fines de 2025, la entrega de proveedores a la red pública estaba en 73%: ese es el número que pesa.

Si diriges un hospital o una aseguradora.

  • Pon el precio a la vista antes del servicio y publica tus precios de referencia de insumos.
  • Valida la cobertura en tiempo real, para acabar con la cuenta sorpresa.
  • Calcula lo que cuesta el tratamiento abandonado en reingresos y siniestros. Casi siempre es más caro que entregar a tiempo.

Si eres laboratorio o distribuidor.

  • Entrega a tiempo o avisa a tiempo. Si cumplir en una zona lejana te cuesta más que la multa, dilo y propón una ruta; callar es lo más caro.
  • Comparte datos de demanda y adherencia: son lo que permite anticipar el faltante.

Si eres paciente o familiar.

  • Reporta la receta no surtida en recetacompleta.gob.mx, en los módulos de Trato Digno o al 079, y exige el precio antes del servicio.
  • Guarda tu receta, tu ticket y tu folio. Un reporte con datos se atiende; uno sin datos se pierde.

Una pregunta antes de irte

Manos de una persona joven sosteniendo las de una persona mayor
Un camino se construye con visibilidad, no con culpables · Foto: Unsplash

El medicamento existe. El médico lo recetó. Lo que falta es el camino, y un camino se construye con visibilidad, no con culpables.

¿En qué punto se rompió la última vez que buscaste una medicina difícil: la receta, la existencia, el precio, el traslado o el seguro? Cuéntalo en los comentarios. Con lo que cuenten armo la segunda parte.

Si diriges un hospital, una aseguradora, un laboratorio o un área de compras y quieres ver el tablero completo de tu cadena, escríbeme por LinkedIn.

Jorge Mercado · #JMCoach

Fuentes

Sector público: compras, abasto y auditorías

Distribución y competencia

Mercado privado: hospitales y seguros

Gasto en salud y gasto de bolsillo

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

Cuando la respuesta es "lo decidió el sistema", ¿con quién se reclama?

    Cuando la respuesta es "lo decidió el sistema", ¿con quién se reclama?   Jake Moffatt acababa de perder a su abuela. Entró al ...